Morcilla de bacalao con piñones y gelatina de remolacha

Dificultad: Media.
Preparación: 60 min.

  • 1 Calabacín.
  • ½ Morcilla.
  • 100 gr. de bacalao.
  • 50 gr. de piñones.
  • 10 cl. de licuado de remolacha.
  • 2 Hojas de gelatina neutra.
  • 1 bote de pimientos de piquillo.
  • 1 Diente de ajo.
  • Un chorrito de coñac.

 

PREPARACIÓN:

Cortar el calabacín a lo largo en tiras finas, colocar en una fuente extendidas, tapar con film transparente bien tenso y meter al microondas durante dos minutos. Reservamos.

Sofreír el ajo en una sartén, añadir el bote de pimientos, pochar un poco e incorporar el coñac, el cual flambeamos, triturar con batidora y reservar.

Picar la morcilla, quitar la piel del bacalao que usaremos para hacer un crujiente y picar muy fino. Juntar la morcilla, el bacalao y la mitad de los piñones y saltear. Tostar el resto de piñones y reservar.

Hidratar las dos hojas de gelatina con un poco de agua templada y lo añadimos al licuado de remolacha removiendo con varilla hasta que estén bien disuelta las hojas. Este preparado lo ponemos en un recipiente pequeño a enfriar para que gelifique y poder hacer cúbitos. Poner film transparente sobre una tabla y solapamos las tiras de calabacín dejando 3 cm a cada lado para poder agarrar y forrar la morcilla. Poner la farsa de morcilla sobre el calabacín y procedemos a envolver la morcilla, (tiene que quedar como si fuese un caramelo).

Rodar sobre una superficie seca y lisa para cerrar bien el caramelo y comprimir bien la morcilla. El calabacín hace como de tripa. Reservamos en frío.

MONTAJE:

Cortar la morcilla en diagonal sin quitar el film, lo retiramos y colocamos en un plato un trozo en vertical y otro en horizontal. Coronamos alrededor con la salsa de pimiento, los piñones tostados y los dados de gelatina, algún pétalo o cebollino picado.