Gastronomía de la Morcilla en España

Existen diversas morcillas en la cocina española, la mayoría de ellas formaron parte de la alimentación básica de las clases humildes y hoy en día son servidas en tapas o en bocadillos. Algunos ejemplos de morcillas españolas son:

Morcilla de Burgos

Se trata de una de las más conocidas, que se elabora con sangre y manteca de cerdo, arroz, pimentón, sal y cebolla, así como alguna especia más al gusto. Se embute en tripa de cerdo o también en intestino de vaca seco, más fino.

Morcilla de León

Se compone de sangre, grasa de cerdo y sobre todo grandes cantidades de cebolla. Suele estar curada al humo.Nunca lleva arroz.

Morcilla de Matachana

Es la única que se come fuera de la tripa, extendida sobre pan. Es una variedad de la morcilla de León.

Morcilla de Palencia

Es una morcilla de cebolla de elaboración artesanal con un proceso de elaboración largo, lento y complejo.

Morcilla de Valladolid

Elaborada con arroz (41%), manteca (29%), cebolla (20%) y sangre (10%). Se condimenta con sal, pimentón, orégano y, opcionalmente, pimienta y clavo. Se mezcla todo y se embute en tripa natural de cerdo o vacuno. Se cuece a 80-90ºC en caldera abierta hasta conseguir el punto óptimo. Inmediatamente se enfría en agua. Cuenta realmente con tres variedades, la morcilla fresca, la morcilla con piñones de Valladolid y la morcilla tanganillo.

Morcilla asturiana

Forma parte habitual del compango de la fabada asturiana. Muy apropiada para cocidos o guisos.

Morcilla de La Loma

En caldera Típica de la comarca andaluza de La Loma de Úbeda (Jaén), es una morcilla de cebolla o de arroz y de piñones, de elaboración artesanal, y que tiene la peculiaridad de que esta se cuece en una caldera antes de ser embutida, y se toma untada en Ochíos. Si visitan Úbeda no deben marcharse sin probar la morcilla en caldera.

Morcilla manchega

De la Región de La Mancha, típica a base de sangre y manteca de cerdo, con cebolla, y condimentada con morquera y piñones (a veces también con pimienta molida). Una vez hervida, se conserva en aceite; o al fresco, para ser consumida a la plancha o frita. Es inconfundible su textura y suculento aroma, principalmente debido a la morquera.

Morcilla canaria

La morcilla de Teror dulce con almendras es la más típica.

Algunas variedades de morcillas españolas incluyen miga de pan, piñones e incluso productos dulces. Otros lugares en los que se elabora frecuentemente son el País Vasco, Navarra, Extremadura, Asturias, la Comunidad Valenciana, Murcia y Castilla-La Mancha. Una variante de la morcilla es el berrodo, que es un embutido de sangre de cerdo con piñones.